martes, 27 de mayo de 2014

Deriva. Primera Historia: Allá va el viento

El héroe de nuestra historia es poco reconocido como héroe, ya que se trata de un humilde paraguas, pero es un héroe sin importar el reconocimiento popular, él se siente como un héroe. Se pregunta cuántas veces ha salvado a la gente de distintos tipos de resfriados, fiebres o, en los peores casos, neumonías. Aunque no tiene capa ni superpoderes puede desplazarse por los aires como a él le gusta. En la secuencia fotográfica podemos apreciar una de sus tardes, cambiando de dueños (o como él los llama, criaturas de la selva de cemento), volando y observando la ciudad desde otra perspectiva.
Lo particular de esa tarde, son las historias que corren paulatinamente con su vuelo. Así como al primer dueño se le caen las llaves cuando agarra a nuestro héroe, a la segunda dueña cree el mango gastado está carcomido por ratas y decide dejarlo tirado.









 





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